[Tiching]

Con el auge de la innovación tecnológica aparece la generación del nuevo milenio. Esta empieza a ser conocida como la de los Millennials, pues ha crecido inmersa en su plenitud en la era digital, permeando a la vez el pensar y el actuar de las nuevas generaciones. Una de sus características se fundamenta en forjar un manejo diferente y exhaustivo de las tecnologías de la comunicación. Por lo tanto se hace necesario adecuar los modelos de enseñanzas acorde con su peculiar forma de entender el mundo y por supuesto con la manera de interactuar en la que se hallan inmersos.

Charles Handy escribió en La edad de la paradoja: “Nosotros vivimos seguros de que nuestra generación es diferente a la de nuestros padres, pero vemos a nuestro hijos viviendo igual que nosotros”. El tiempo sigue su curso, con él, la misma tecnología y su aplicación digital en los ambientes pedagógicos, donde su accionar es imparable, pero también adaptable con rapidez a la capacidad de interactuar de la nueva generación con estos medios de una manera natural.

Surge entonces la expresión “nativo digital”, representado en esa parte de las generaciones nacientes bajo la influencia de las tecnologías, un término acuñado por Marc Prensky (2001), en el que describe ese cambio generacional en el cual sus integrantes se definen por la familiarización con una nueva cultura: la tecnológica.

5 retos para esta nueva era

Teniendo en cuenta que los estudiantes de la nueva era piensan diferente, por consiguiente actúan diferente; dedican la mayor parte de su tiempo al computador, al televisor y a las redes sociales. Su vida social pasa por un proceso de transformación: limitan su tiempo al uso de las herramientas digitales, piensan y procesan la información a su manera, cambiando en su forma de percibir el mundo y de interactuar en él.

  1. El docente del siglo XXI debe estar al tanto de los avances tecnológicos e incorporar estos saberes en sus prácticas pedagógicas, de manera que  estas tecnologías actúen como mediadoras del proceso de enseñanza – aprendizaje. Por lo tanto debe desarrollar e implementar estrategias innovadoras donde involucre el uso de las herramientas digitales con el fin de potenciar habilidades y capacidades en sus estudiantes, además de hacer de  la interacción su aliado, como elemento imprescindible para su desarrollo social, tal como lo expresa Vygotsky, (1979) en El Desarrollo de los Procesos Psicológicos Superiores: “Los alumnos aprenden mejor en colaboración con sus pares, profesores, padres y otros cuando se encuentran involucrados de forma activa en tareas significativas e interesantes.
  2. En este mismo sentido, Rosler (2012) afirma que las diversas clases de experiencias conducen a diversas estructuras cerebrales. Así que los cerebros modernos hayan cambiado tanto físicamente que se puedan considerar diferentes al de los antepasados; lo que hace que se les llame Generación Digital o Nativos Digitales, incluyendo a los que no nacen en esta era, pero tiene algún contacto con la nueva tecnología, a la que se insertan en la medida en que la necesitan, o sea los Inmigrantes Digitales.
  3. Evento que se convierte en una situación seria en el campo de la educación, una vez que los “Docentes Inmigrantes Digitales” se enfocan bajo la perspectiva de una lengua anticuada (de la edad pre-digital), a través de la cual afrontan una lucha al enseñar a una población que habla perfectamente una nueva lengua, recibe información de una manera realmente rápida (prefieren gráficos antes que el texto y funciona mejor cuando se trabaja en red).
  4. Estos recursos tecnológicos no solo han modificado la forma de interactuar, sino que han provocado un cambio cultural, haciendo que los estudiantes tengan que vivir con sus celulares en todo momento. Ahora, si bien es cierto,  los nacientes en la era digital tienen muchas habilidades en el manejo de las nuevas herramientas tecnológicas, entre las acciones más relevantes que realizan mencionan: el ingresar fotos, videos e información a la web, pero una gran mayoría no sabe realmente como utilizar adecuada y correctamente las redes sociales, sobre todo cuando no se es cauto con dicha información, haciendo público lo que no debe ser, comprometiendo la privacidad y exponiéndose a consecuencias riesgosas y/o comprometedoras.
    Por todo esto, el hogar y escuela deben incorporar estas ayudas tecnológicas al quehacer de los niños, en pos de un aprendizaje acorde a sus intereses y necesidades, pero a su vez, estar informados acerca de la interacción digital que realizan los menores frente al uso de las redes y plataformas virtuales, para fomentar un ambiente educativo enriquecedor que conduzcan a la creación de una identidad digital responsable, incluyendo la adaptación al uso tradicional de un lenguaje “formal” para lograr una forma de comunicarse entre sí adecuadamente.
  5. Finalmente, los adultos deben acogerse a los nuevos retos de la educación en la sociedad de la información generando políticas que conlleven a un cambio de paradigma educativo, que conduzca a la transformación de la práctica docente hacia el aprendizaje de una nueva forma interactuar, para evitar la creación de brechas entre ambas generaciones, por el hecho de que como inmigrantes, no se posea la habilidad para utilizar las tecnologías con propiedad y se adapte al ambiente de forma también diferente, en vez de volverse reacios y temerosos a lo desconocido.